
Hinchas con la camiseta de Boca fueron a esperar a Rodrigo al aeropuerto de Génova. Allí está la peña Forza Boca Xeneize, así que no es para sorprenderse. Tras la revisión médica, viajará a Austria.
HOLA GENTE RODRIGUERA DE LA WEB, ESPERO Q LES GUSTE ESTE NUEVO SITIO DEDICADO A RODRIGO PALACIO...EL MEJOR JUGADOR DE LOS ULTIMOS TIEMPOS...Y LO MEJOR ES Q JUEGA EN BOCA JUNIORS!!!! PASA Y ENTERATE DE TODO.... BIENVENIDOS!!!!!!!!!!!!!!!


Rodrigo Palacio está decidido a emigrar de Boca a partir del próximo semestre. Su representante, Roberto Depietri, se reunió ayer con Carlos Bianchi, director deportivo xeneize, y con un empresario, que se fue de las oficinas del predio Pedro Pompilio (ex Casa Amarilla) con las pretensiones económicas del club de la Ribera para vender el pase del delantero. Bianchi informó anoche que no había negociaciones "oficiales", pero el empresario en cuestión se contactará en las próximas horas con las autoridades de Deportivo La Coruña, de España -el conjunto interesado-, para transmitirles que los boquenses pretenden US$ 11.000.000 por la transferencia.
De concretarse la operación, el monto total será distribuido entre Boca, Banfield (el 17,5%, menos US$ 800.000 ya adelantados por los xeneizes) y Huracán, de Tres Arroyos (el 10%). Además de los porcentajes para el propio futbolista y la AFA, por tratarse de un traspaso internacional.
Para tratar de auxiliar a la delicada tesorería del club, los dirigentes de Boca tienen como prioridad desprenderse de Palacio. A mediados del año pasado, el bahiense rechazó un ofrecimiento de Lazio, de Italia, porque tenía un acuerdo de palabra con Barcelona, pero la crisis institucional de la institución catalana impidió que el pase se concretara.
Con 27 años, el atacante, cuyo contrato es uno de los más elevados del actual plantel, confía en poder tener una experiencia en Europa. Se encuentra expectante, esperando "buenas noticias" de su representante. Ayer, de muy buen ánimo, actuó como arquero en un ensayo de fútbol informal, en el predio Pedro Pompilio (ex Casa Amarilla). En la Ribera desde 2005, se prepara para jugar sus últimos tres partidos del torneo en Boca antes de irse al exterior.
Bianchi también estuvo ayer reunido con el tesorero Daniel Angelici, el secretario general Rómulo Zemborain y el vicepresidente 2° José Beraldi. Todavía no hay avances sobre la designación del reemplazante del DT Carlos Ischia. Alfio Basile y Héctor Cúper (la semana próxima regresará a nuestro país tras su experiencia en la selección de Georgia) continúan siendo las principales alternativas.
Los dirigentes evalúan hacer "un esfuerzo" para renovar los vínculos con Martín Palermo y Fabián Vargas. Por otra parte, no hubo avances en el pase de Lucas Viatri a Siena, de Italia.
En cuanto a lo estrictamente deportivo, el plantel, tras dos días de descanso, se entrenó ayer por la tarde con miras al clásico del domingo próximo frente a Racing, en Avellaneda. Ischia siguió el ensayo desde un costado de la cancha, y su ayudante de campo, Angel Celoria, fue quien dirigió la práctica, en la que participó Juan Román Riquelme.


MONTEVIDEO.- Puede haber más preguntas, es evidente. Por caso, ¿este Boca puede lograr el título en esta Copa Libertadores? ¿Sin Riquelme podrá recuperar la conducción perdida? O, ¿será Carlos Ischia capaz de encontrar soluciones a tiempo para las carencias futbolísticas del equipo? Todos los interrogantes resultan interesantes. Pero, ahora, a medio camino como está el equipo, cualquier contestación puede desvanecerse en cuestión de segundos.
Así, mientras espera que transcurra el tiempo para quitarse las dudas que le quedan, Boca hace su negocio. No deslumbra, pero se lleva un punto interesante. Casi sin merecerlo, Boca quedó bien perfilado para el desquite del jueves que viene. Con la presencia de sus hombres de ataque siempre determinante le alcanzó para igualar 2-2 con Defensor Sporting. Y fue un premio exagerado para el equipo xeneize, que sin mostrar mucho más que su rival tuvo, al menos, el wespíritu necesario para alcanzar la diferencia de los dos goles de visitantes, tan importantes para la revancha en la Bombonera.
A pesar del gol de Palermo a los cuatro minutos, con una volea después de un córner de Gaitán, a Boca le costó tener casi todo bajo control, dentro de un desarrollo malo, impreciso y con muchos pelotazos. Colectivamente, dio facilidades en el medio y, sobre todo, en la defensa, que le abrió paso a las situaciones de riesgo cerca de un cada vez más dubitativo Abbondanzieri. En gran parte del primer tiempo, Defensor, sin mucho más que Boca, dispuso de ocasiones para desnivelar, pero le faltaron puntería y potencia.
En casi todo el primer tiempo, a los jugadores xeneizes les costó hacer pie, y especialmente no tuvieron el patrón de juego como para sentirse dueños de la pelota. Y también se equivocó en lo táctico, pues apostó por un 4-4-2 enredado en un funcionamiento carente de sentido. Pero ese no fue, por cierto, el único problema del equipo de Ischia. Atacó con muy poca gente. Vargas aportó muy poco en el medio y, por los costados, Cristian Chávez y Gaitán no sumaron peligro.
A falta de ideas, y con los jugadores regalándose la pelota a diestra y siniestra, sólo hubo cabida para el recurso del pelotazo -con los minutos, ninguno pudo ni quiso intentar otra cosa-; eso no hacía más que simplificarles el trabajo a los defensores. Claro que la última línea de Boca lejos estuvo de dar seguridad, especialmente sus laterales Ibarra y Morel Rodríguez. Por eso, la igualdad de Defensor no sorprendió a un minuto para el final del primer capítulo, después de un toque de Gaglianone a centímetros del palo, ante la pasividad de Ibarra y Abbondanzieri.
A pesar de que Boca tuvo un partido chato, igual se puso en ventaja nuevamente. Mucho influyó la fortuna luego de un defectuoso remate de Palermo que quedó en los pies de Palacio para el 2-1 transitorio. Hoy Boca es un equipo demasiado vulnerable como para relajarse y descansar en una prestación efectiva de unos pocos minutos. Y volvió a sufrir en el final del partido, cuando Mora aprovechó un quedo de Morel Rodríguez y otro de Abbondanzieri para sellar el resultado. Que pudo ser de Defensor si Forlín no evitaba la caída ante Vera. No hubo tiempo para más. Menos mal para Boca, que sigue totalmente desorientado y que sólo tiene para rescatar el resultado.