RODRIGO PALACIO

RODRIGO PALACIO
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miércoles, 10 de septiembre de 2008

LA JOYA ROJA

Palacio trae buenas noticias para Boca: el domingo jugará con Independiente y así debutará en el Apertura. Ayer, por primera vez en mucho tiempo, practicó sin rastros de la pubialgia...







Pasó casi un mes, días más, horas menos. El ni siquiera se acuerda cuándo fue. O, quizá, no se quiere acordar para no tener que hacer la cuenta y saber, con exactitud, cuándo fue su último entrenamiento completo, desde las 10 y hasta el trago de agua del final. Por eso, verlo correr, saltar, tocar, definir, alegra, da esperanza, ilusiona. Hace el picado inicial, el de la entradita en calor, hace todos los trabajos físicos sin quejarse, termina la mañana con el segundo partidito, más formal, hasta la hora de elongar. Todo, completito. Y eso, puso felices a todos... Porque, justo ahora que se viene la seguidilla, sumar un refuerzo como la Joya a Carlos Ischia le viene... ¡Idem!

Ojo, dentro de la satisfacción que se respiró en Boca por la buena evolución del bahiense, que sintió poco dolor, apenas una molestia en los abdominales (poco, comparado con los síntomas anteriores), hay cautela, una felicidad comedida, limitada. Sobre todo, por parte del jugador. Es que, si bien su objetivo personal era estar bien en dos meses, y esa fecha recién se cumplirá el viernes, el delantero no está conforme con los tiempos que le está llevando a su cuerpo recuperarse del todo. Porque la pubialgia que se hizo pública en la gira del plantel por Washington, en el segundo entrenamiento en tierra americana, ya venía desde hace tiempo minando su rendimiento. Ya desde la etapa inicial de la Copa Libertadores, en el semestre pasado, cuando empezó con las molestias en el pubis, que luego se desplazaron hasta la zona baja de los abdominales. Y que se tradujo en pubialgia cuando Rodrigo regresó de las vacaciones y se sumó a los trabajos primero en Casa Amarilla y después en Estados Unidos. En aquel momento, el delantero, inexperto en este tipo de lesiones, se había trazado esa meta, 60 días, pero incluyendo, claro, el período que tuvo de descanso. Pero los plazos, lógicamente, se fueron estirando...

Por eso la parsimonia con la que Palacio se tomó la buena noticia de ayer. Sabe que se trata de una lesión traicionera, que el dolor reaparece sin aviso y por eso prefiere mantenerse tranquilo: no quiere volver a ilusionarse pensando en que está 10 puntos y luego decepcionarse cuando no se sienta del todo bien, algo que ya le sucedió. Sabe que el tratamiento que realizó junto con el cuerpo médico es el adecuado y que la rehabilitación marcha bien, aunque más lenta de lo esperado, lo cual tiene que ver con cuestiones de su cuerpo y no con la forma de tratarlo en sí. Sin embargo, y aunque lo pone en duda casi como una cábala, estará el domingo ante Independiente. Porque es el primer partido de la seguidilla, porque es un clásico y porque Boca pretende arrancar este sprint de seis en 15 días con los tres puntos (y así mantener el puntaje ideal en el Apertura). Y, después de dos semanas de trabajo ininterrumpido, de ir subiendo las cargas progresivamente, de ir mejorando día a día y de poder, recién ayer, completar un entrenamiento, con picados y ejercicios físicos incluidos Palacio llegará al fin de semana bastante más cerca de su ideal, aunque aún le falten minutos de vuelo en campo. Aunque en el cuerpo técnico saben que Rodrigo no es igual al resto: quizá sin haber hecho una práctica de fútbol completa, puede salir a la cancha igual. Y romperla. Si no, basta con revisar los videos de la Recopa: aún con mucho dolor, jugó 120 minutos (60 en cada uno), metió dos goles y fue figura para quedarse con el título contra Arsenal.

Todavía no debutó en el torneo. Su lugar lo tomó el pibe Ricardo Noir. Pasaron tres fechas y un viaje amistoso a Barcelona que no pudo hacer. Sueña con poder jugar todo lo que se le viene a Boca, aunque esa decisión irá dependiendo de cómo responda su propio cuerpo a la exigencia de la competencia. El va despacito... Pero sabe que, así, también se llega.


FUENTE OLE.

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